La información económica que las empresas elaboran periódicamente es utilizada, para la toma de decisiones, por distintos colectivos (inversores, accionistas, entidades de crédito, proveedores, clientes, empleados, etc).
Para garantizar que la información elaborada no contiene errores significativos que puedan conducir a conclusiones erróneas, se exige a algunas entidades, que presenten sus Cuentas Anuales acompañadas de un informe de Auditoría.



